domingo, 8 de septiembre de 2013

El agua entre nosotros

¡El agua, amor, el agua!
¡el agua és entre nosotros
el arroyito serpenteante que en sus venas
pone mi nombre sin querer entre tus letras
y pone el tuyo, intermitente
mojándome la enagua!

Hay tres mares que dividen tus pasos de los míos,
hay tres mares que tenemos que cruzar,
y así y todo, nos cruzamos, invencibles
como lo hacen los sensibles:
todo abrazo, tú
yo, toda amor
toda libre libertad entre los dos.

¡Ay, canción de la distancia
que nos quiere separar!
que nos tiene tán perdidos
de ese instante prodigioso,
de esa tarde de Diciembre
en que vacié todos mis océanos en tí
en un beso inolvidable,
en que en vivos oleajes, te bebí!
sumergidos en esperma-luna blanca,
y bautizados en amor
a tí, a ciegas e infinita,
yo me dí!

De ahí, que el agua me és el aire,
miro el mar y te poseo,
entro al mar y penetras insolente en mi cuerpo,
te bebo en el café caliente endulzado en tu recuerdo,
me baño con tus manos de agua acariciante.
¡Ay, tú, mi agüita amante!

¡Por ahí viene la lluvia avariciosa
a inaugurarme con tu nombre,
es tu música que llueve
susurrando tu soneto en cuatro notas,
lloviznándonos deseo, gota a gota
es tu música que llueve!
susurrándo tu soneto en cuatro notas,
lloviznándonos deseo, gota a gota!

¡Somos agua y el agua nos conmueve
nos arrastra en pasiones indelebles,
en mareas nos naufraga, nos somete
y nos iza,
en marejadas inclementes!

¡Corre el agua, ríos de amor
que nos trinan por la sangre!

Baja un agua torrentosa
urgente en el llamado que nos nombra!
se nos hace agua en la boca
en los besos que nos faltan,
en tu tibia agua bendita, agua lechosa
que alimenta, que preciosa, nos provoca
a la corriente submarina
que ovulada se hace rosas,
que en su rito nos declara rumorosa
ir de amantes,
sin cadenas,
con los sólos eslabones que anudan nuestros ojos,
así Neptuno nos extiende manantiales,
así la luna, una luna de miel completamente llena
y todo el mar cantando
los ceremoniales.
y de tarea juntos,
la de siempre,
fecundar toda la tierra,
de amor
y de poemas.
¡El agua, amor... és entre nosotros!

Contigo, Dios me alcanza

¡Mira...tengo un reguero de rositas vibrándome en el cuerpo
un ronco perfume que me canta desde adentro
con la manía de tus dedos, mojados y calientes,
que insolentes, me asaltan durante los insomnios
...ven, amor, déjame volver a delirar!
quiero cruzar contigo, la noche que nos viene a visitar,
volar contigo a través de todo el mundo,
atravesarte entero y ver diseminarme
en multitud de quejiditos
multiplicando estrellas!
¡Tócame, amor!
tócame todas las aristas de la mente,
si me tocas me incandeces
y estremeces toda mi estructura,
tu voz me abduce en su locura
y me convierte en beso,
en mil bocas mías que te aprehenden
en un canto que lentísimo nos baila
exiliando por completo a la razón,
en el inefable vaivén con que me meces!
¿De dónde sacas esta hondonada de luces
con las que me vistes?
¿cómo logras que salten mis botones,
que mis big-band estallen con tus sones,
descargarme tánta poesía,
esta febril folía, que me arropa y me enloquece!
Contigo soy todos los mares,
contigo adquiero conciencia de océano,
de ruido de alas, incansables.
Contigo puedo iluminar el mar
porque en luna me conviertes,
porque penetrado en mí, se me revierte
toda la muerte en vida,
porque quedo derretida entre tu boca
en la tibia bendición de tu saliva.
Y abrazados, cabalgamos en el viento,
surfeamos en ráfagas de lluvia,
contigo Dios me diviniza!
Contigo me vuelvo mágica corola
floreciendo en pleno invierno,
contigo canto desde el fondo del mar,
desde cada caracola,
así espanto los dolores y el averno,
porque juntos somos vida,
porque vida exalamos a la luz de cada encuentro.
Contigo tengo todos los colores,
contigo resueno como mil tambores,
contigo me hago danza por las calles,
cadencia de himeneo,
conmigo te haces credo,
arcoiris lanzado por el cielo,
me abraza el universo, si me abrazas!
si me miras así, como me miras
se te inunda todo el pecho de ternura
y vas moviendo el pincel, que con mis dedos te dibujan
copiándote tersuras, debajo de tu ropa,
conmigo te haces mago,
sanador cómplice secreto..
¡conmigo, eres espléndido soneto!

Celos paridos (canción)

¡Quién osó bajarte de mi beso
y cortarte las dos alas,
tapiarte las orillas de mis olas
y ensordecerte
a este canto mío que te invoca!

¡Quién osó, rozar tu piel, tán mía!
si mía es la promesa,
tu cálido latido
que se enreda en otro cuerpo,
teniendo todo el mío.

¡Es la distancia
que araña con su hambre,
que no soporta en la piel, lo que nos falta:
el roce, la caricia,
el abrazo que nos grita!

¡Quién osó dejarte en el oído
alguna frase hermosa,
si ahí es donde yo alojo
mi verso y mis quejidos,
si esa, es mi cuenca rumorosa!

¡Es la distancia
que araña con su hambre,
que no soporta en la piel lo que nos falta:
el roce, la caricia,
el abrazo que nos grita!
¡quién osó!